*Fragmentos de los 5 Actos.
En “DESCARGAS” la obra completa.
ROMEO Y JULIETA
William Shakespeare ha contribuido como fuente de inspiración a muchos músicos que así transliteraron su obra en grandes páginas de la lírica.
De las obras que tomaron el influjo romántico y creativo de Shakespeare, podemos nombrar por ejemplo entre otras: “Macbeth”, “Otello” y “Falstaff” de Giuseppe Verdi, “La reina hada” de Henry Purcell, “Hamlet” de Ambroise Thomas, “Julio César” de Georg Friedrich Haendel, “Las alegres comadres de Windsor” de Otto Nicolai, “Otello” de Gioacchino Rossini, “Sueño de una noche de verano” de Benjamin Britten, “Oberón” de Carl Maria von Weber, “Cleopatra” de Jules Massenet, “Antonio y Cleopatra” de Samuel Barber y “Romeo y Julieta” de Charles Gounod.
Después de haber obtenido el éxito con "Fausto", Charles Gounod escribió ocho óperas más. Sólo "Mirella" y "Romeo y Julieta"fueron recibidas con entusiasmo por el público. Romeo y Julieta siempre estuvo en la mente de Gounod, era una idea que lo obsesionó desde su juventud, "Poner música a una de las tragedias más renombradas de Shakespeare".
A partir de 1865, Gounod se abocó a esta tarea, encomendó el libreto a Jules Barbiér y Michel Carré, conocidos colaboradores suyos. Su idea conceptual se centraría en los aspectos románticos de la obra de Shakespeare.
El estreno se realizó en el Teatro Lírico de París, el 27 de abril de 1867, con una gran repercusión, lo que lo llevó a tener que representar la obra más de un centenar de veces.
En 1888 llegó al Teatro de la Ópera de la capital francesa, donde tubo que representar la obra más de quinientas veces.
*Descargue el libro "Romeo y Julieta" de William Shakespeare en formato PDF o WORD.
-WORD
TEXTO ROMEO Y JULIETA
Personajes
|
ROMEO JULIETA CAPULETO FRAY LORENZO ESTEBAN TEBALDO GERTRUDIS MERCUCHO GREGORIO BENVOLIO DUQUE DE VERONA PARIS |
Jefe de la familia de los Montesco Hija de Capuleto Jefe de la familia de los Capuleto. Confiedente de Romeo Paje de Romeo Primo de Julieta Nodriza de Julieta Amigo de Romeo Criado de los Capuleto Amigo de Romeo Máxima autoridad de la ciudad Conde, prometido de Julieta |
Tenor Soprano Bajo Bajo Soprano Tenor Mezzosoprano Barítono Barítono Tenor Bajo Barítono |
(La acción se desarrolla en Verona, Italia, en el siglo XIV)
RESUMEN DEL PRIMER ACTO
Tras una breve obertura un pasaje coral cuenta a la audiencia el drama que vendrá a continuación. El primer acto comienza en una salón en casa de los Capuletos, donde se celebra una gran fiesta. Romeo, de la familia de los Montescos, enemigos de los Capuletos, se introduce enmascarado para verse con Rosalina, de quien está enamorado, pero conoce allí a Julieta, la hija del dueño de casa. Los dos jóvenes se enamoran súbitamente. Teobaldo, primo de Julieta, jura castigar la ofensa que se ha hecho a la familia.
OBERTURA - PRÓLOGO
CORO
En Verona vivían hace tiempo dos familias rivales,
los Montesco y los Capuleto,
sus guerras sin fin, fatales para ambas familias,
ensangrentaban el suelo de sus palacios.
¡Julieta semeja un rayo bermejo que brilla en una
tormenta, y Romeo la ama!
¡Y a los dos, olvidando el nombre que los ultraja,
un mismo amor los inflama!
¡Maldita suerte! ¡Cóleras ciegas!
¡Estos desgraciados amantes pagarán con sus vidas
el fin de los odios seculares
que vieron nacer su amor!
ACTO PRIMERO
(El baile de los Capuleto.
Una galería espléndidamente iluminada,
en el palacio de los Capuleto. Señores y
damas con disfraces y máscaras)
CORO
Las horas avanzan
alegres y locas,
es necesario tomarlas al pasar,
recoger las rosas
que para nosotros se han abierto
en la alegría y en el placer.
(Los hombres)
¡Coro fantástico
de amor,
bajo máscaras
de terciopelo,
tu imperio
nos atrae
con una sonrisa,
con una mirada!
¡Y cómplice,
el corazón se mueve
al capricho
del azar!
(Las mujeres)
¡Noche de embriaguez!
¡Noche de locuras!
¡Se nos acosa,
se nos sigue!
El más débil
se rendirá
y caerá
en nuestras redes.
De la bella mujer
que lo reclama,
todo se muestra
encantador.
(Todos)
Las horas avanzan, etc.
(Tebaldo y Paris entran en escena
con su máscara en la mano)
TEBALDO
¡Bien! ¡Querido Paris! ¿Qué os parece
la fiesta de los Capuleto?
PARIS
¡Riqueza y belleza unidas
son los huéspedes de este palacio!
TEBALDO
Vos no veis la maravilla,
el tesoro único y sin precio,
que se destina al afortunado Paris.
PARIS
Sí, mi corazón todavía dormita,
ya está próximo el momento donde el amor
vendrá a despertarlo.
TEBALDO
(sonriendo)
¡Él se despertará, se despertará, seguro!
¡Mirad! ¡Mirad! ¡Ahí está conducida por su padre!
(Capuleto entra en escena llevando
a Julieta de la mano. Ante ella
todo el mundo se quita la máscara)
CAPULETO
¡Amigos, sed bienvenidos a mi casa!
¡En esta fiesta familiar,
todo es alegría!
¡Un día como éste vi nacer a mi hija!
¡Mi corazón todavía se alegra cuando lo piensa!
Pero excusad mi indiscreta ternura
(Presentando a Julieta)
¡He aquí a mi Julieta!
Acogedla con mirada indulgente.
LOS HOMBRES
(con admiración)
¡Ah! ¡Qué bella es! ¡Ah! ¡Qué bella es!
Parece una flor nueva
que se abre a la mañana.
LAS MUJERES
¡Ah! ¡Qué bella es! ¡Ah! ¡Qué bella es!
Parece que en ella se han reunido
todos los favores del destino.
TODOS
¡Ah! ¡Qué bella es! ¡Ah! ¡Qué bella es!
(Se escucha el preludio de una danza)
JULIETA
¡Escuchad! ¡Escuchad!
¡Es el sonido de los alegres instrumentos
que nos llama y nos invita!
¡Ah! ¡Todo un mundo encantado parece nacer
ante mis ojos!
¡Todo me agasaja y me embriaga!
¡Y mi alma embelesada
se arroja a la vida
al igual que el pájaro alza el vuelo en el cielo!
CAPULETO
¡Vamos, jóvenes!
¡Vamos, bellas damas!
¡Para los más diligentes
estos ojos llenos de pasión!
¡Desdén, desdén a los censores,
que gruñen sin cesar!
¡Dad la bienvenida a la juventud,
y dejad sitio a los bailarines!
¡Quien se quede en su lugar
y no baile,
que admita secretamente
esa vergüenza!
¡Oh, qué desgracia!
¡Cuando yo era más joven,
yo mismo dirigía
vuestras alegres diversiones!
¡Nada me costaban
las dulces palabras!
¡Me acuerdo de
las frívolas declaraciones!
¡Oh, años locos
que el tiempo se lleva!
¡Oh, flores de primavera
para siempre marchitas!
¡Vanos, jóvenes!, etc.
¡Desdén, desdén a los censores, etc.!
CORO
¡Desdén, desdén a los censores,
que gruñen sin cesar!
¡Dad la bienvenida a la juventud,
y dejad sitio a los bailarines!
(Todo el mundo se aleja
y circula por las galerías vecinas.
Julieta sale del brazo de Paris;
Capuleto y Tebaldo los siguen charlando.
Romeo y Mercucho aparecen con sus amigos)
MERCUCHO
¡Por fin el campo está libre, amigos!
¡Por un momento podemos quitarnos la máscara!
ROMEO
¡No, no, lo habéis prometido!
¡Seamos prudentes, aquí nadie debe reconocernos!
¡Dejemos esta casa sin desafiar al dueño!
MERCUCHO
¡Bah! Si los Capuleto son gente con quien reñir
es una cobardía escondernos,
(asiendo su espada)
¡Mantengamos la frente alta!
MERCUCHO Y CORO
¡Mantengamos la frente alta!
ROMEO
¡Mejor habría sido, no haber venido a la fiesta!
MERCUCHO
¿Por qué?
ROMEO
(misteriosamente)
¡He tenido un sueño!
MERCUCHO
(con un espanto cómico)
¡Oh, presagio alarmante!
¡La reina Mab te ha visitado!
ROMEO
(asombrado)
¿Cómo?
MERCUCHO
Mab, la reina de las ilusiones,
preside los sueños.
Más ligera que el viento.
Engañosa,
a través del espacio,
a través de la noche,
ella pasa,
¡ella huye!
Su carro, que se desliza rápido
a través del límpido éter,
se hizo de una cáscara de nuez vacía.
¡Un gusano fue el carretero!
Los arneses, sutil encaje,
han sido cortados del ala
de algún saltamontes verde
por su cochero, ¡un mosquito!
Un hueso de grillo sirve de mango
para su látigo, pues la tralla blanca
la toma de un rayo de luna
que Phoebe reúne en su patio.
Cada noche, con este equipaje,
Mab visita, en su travesía,
al esposo que sueña su viudedad
y al amante que sueña su amor.
¡En su proximidad, la coqueta
sueña con sus adornos y sus vestidos,
la cortesana hace las reverencias,
el poeta rima sus versos!
Al avaro en su morada sombría,
abre tesoros innumerables,
y la libertad ríe en la sombra
al prisionero encadenado.
El soldado sueña con emboscadas,
batallas y estocadas,
ella le derrama las copas llenas
para que sus laureles se rieguen.
Y tú que ahuyentas un suspiro,
cuando reposas sobre tu lecho,
¡Oh, virgen! Ella roza tu boca
¡y te hace soñar con besos!
Mab, la reina de las ilusiones, etc.
ROMEO
¡Bien!... Que la advertencia
me venga de Mab o de otro,
bajo este techo que no es el nuestro
me siento turbado por un negro presentimiento.
MERCUCHO
(bromeando)
Tu tristeza, yo la adivino,
es por no encontrar aquí a tu Rosalina.
¡Otras cien en el baile te harán olvidar
tu loco amor de colegial!
¡Vamos!
ROMEO
(mira fuera)
¡Ah! ¡Mirad!
MERCUCHO
¿A qué te refieres?
ROMEO
¡A aquella celestial belleza
que parece un rayo de sol en la noche!
MERCUCHO
¡La dama que la sigue
tiene una belleza más modesta!
ROMEO
(con pasión)
¡Oh, tesoro digno de los cielos!
¡Qué súbita luz ha abierto mis ojos!
¡Yo no conocía la verdadera belleza!
¿He amado hasta ahora? ¿He amado?
MERCUCHO
(riendo, a Benvolio y los otros jóvenes)
¡Bien! ¡Rosalina al diablo!
¿Y nosotros habíamos previsto esto?
AMIGOS DE ROMEO
¿Nosotros habímos previsto esto?
MERCUCHO
¡Se la despacha
sin ninguna preocupación
y la comedia
se termina así!
(Mercucho arrastra a Romeo, en el momento
en que aparece Julieta seguida de Gertrudis)
JULIETA
¡Vamos, nodriza, me esperan, habla rápido!
GERTRUDIS
¡Respirad un momento!
(Con malicia)
¿Me estáis evitando
o es al Conde Paris a quién buscais?
JULIETA
(con negligencia)
¿Paris?
GERTRUDIS
Vos le llamasteis la perla de los maridos.
JULIETA
(riendo)
¡Ah! ¡Ah!
¿Crees que pienso en el matrimonio?
GERTRUDIS
¡Por mi virtud! ¡A vuestra edad yo ya estaba casada!
JULIETA
¡No! ¡No! ¡No quiero escucharte más tiempo!
¡Deja que mi corazón disfrute!
¡Ah!
Yo quiero vivir
en este sueño que me embriaga.
Este día siempre
lo guardaré, dulce llama,
en mi corazón
como un tesoro.
¡Esta embriaguez
de juventud
no durará para siempre! ¡Sólo un día!
Después viene la hora
de llorar,
el corazón se rinde al amor,
y la felicidad huye para no volver.
Yo quiero vivir, etc.
Déjame dormir
lejos del invierno desagradable
y oler la rosa
antes que se marchite.
¡Ah!
¡Dulce llama,
quédate en mi corazón
como un dulce tesoro
durante mucho tiempo!
(Gregorio aparece en el fondo
y se encuentra con Romeo)
ROMEO
(a Gregorio, señalándole a Julieta)
¿Cuál es el nombre de esta bella niña?
GREGORIO
¿No lo sabéis?
Es Gertrudis.
GERTRUDIS
(volviéndose)
¿Qué deseáis?
GREGORIO
(a Gertrudis)
¡Amable dama!
Creo que se os reclama
para los preparativos de la cena.
GERTRUDIS
(con impaciencia)
¡Está bien! ¡Aquí estoy!
JULIETA
¡Voy!
(Gertrudis sale con Gregorio. Romeo detiene
a Julieta en el momento en que ella va a salir)
ROMEO
¡Por favor, quedaos!
Angel adorable,
mi mano culpable
profana, osando tocar,
la mano divina.
¡De quien yo imagino
que nadie tiene derecho a acercarse!
¡Y pienso,
que la penitencia
que he de imponerme,
para que yo borre
el indigno recorrido
de mi mano, por un beso!
JULIETA
¡Calmad vuestros temores!
A estas contriciones
del peregrino postrado
los propios santos,
siempre que él ame,
lo perdonan con antelación.
(Ella retira su mano)
¡Pero la mano
que toca sus labios,
con prudencia debe rechazar,
esta caricia
encantadora
que conlleva un beso!
ROMEO
Pero los santos tienen también labios rojos...
JULIETA
¡Para rezar, únicamente!
ROMEO
¿No escuchan la voz que les aconseja
una sentencia más clemente?
JULIETA
¡A los ruegos del amor su corazón queda insensible,
a pesar de que los escucha!
ROMEO
¡Escuchad mis promesas y no escondáis
vuestra cara ruborizada!
(besa la mano de Julieta)
JULIETA
(sonriente)
¡Ah! ¡No he podido defenderme!
¡He pecado!
ROMEO
¡Apaciguar vuestro desasosiego!
¿Le agradaría devolvérmelo?
JULIETA
¡No! ¡He pecado! ¡Dejadme!
ROMEO
¡La habéis tomado, devolvérmela!
¡Alguien viene!
(Él se pone la máscara)
JULIETA
¡Es mi primo, Tebaldo!
ROMEO
¡Ah! ¡Cómo! ¿Quién sois?
JULIETA
¡La hija del Señor Capuleto!
ROMEO
(aparte)
¡Dios mío!
TEBALDO
(acercándose)
¡Perdón!
¡Prima!... ¡Nuestros amigos dejarán la fiesta
si huís así de ellos!
¡Venid! ¡Venid!
(Con dulzura)
¿Quién es este bello galán que se ha cubierto tan
rápido al verme venir?
JULIETA
¡No lo sé!
TEBALDO
(con desconfianza)
¡Se diría que me evita!
ROMEO
¡Dios os guarde, señor!
(Sale)
TEBALDO
¡Ah! ¡Reconozco esa voz!... ¡Cómo la odio!
¡Es él! ¡Es Romeo!
JULIETA
(con terror)
¡Romeo!
TEBALDO
¡Por mi honor!
¡Castigaré al traidor con la muerte!
(Él sale)
JULIETA
(horrorizada)
¡Era Romeo!
(Absorta y con la mirada fija)
¡Ah! ¡Me fijé en él sin conocerlo!
¡El odio es la cuna de este amor maldito!
¡Todo está decidido! ¡Si no puedo estar con él
que la tumba sea mi lecho nupcial!
(Ella se aleja lentamente: los invitados reaparecen.
Tebaldo entra por un lado con Paris. Romeo,
Mercucho, Benvolio y sus amigos enmascarados
entran por el otro)
TEBALDO
(descubriendo a Romeo)
¡Está allí! ¡Está allí!
PARIS
(aproximándose a Tebaldo)
¿Qué dices?
TEOBALDO
(señalándole a Romeo)
¡Romeo!
PARIS
¡Romeo!
(Tebaldo va a lanzarse hacia el otro grupo;
Capuleto, con un gesto imperativo,
le impone silencio)
ROMEO
(aparte)
¡Incluso mi nombre
es un crimen a sus ojos!
¡Qué desgracia! ¡Qué desgracia!
¡Su padre es Capuleto y yo la amo!
MERCUCHO
(a Romeo)
¡Ved! ¡Ved con qué furia
nos mira Tebaldo!
Una tormenta se avecina...
TEBALDO
¡Tiemblo de rabia!
CAPULETO
(a sus invitados)
¡Qué! ¿Ya os vais? ¡Esperad un instante!
¡Os espera una alegre cena!
TEBALDO
¡Paciencia! ¡Tened paciencia!
¡Por esta mortal ofensa,
Romeo, yo lo prometo,
sufrirá el castigo!
MERCUCHO
¡Nos observan, silencio!
¡Es necesario ser prudentes!
No esperemos estúpidamente
un acontecimiento funesto.
CAPULETO
(a sus invitados)
¡Que continúe la fiesta!
¡Que todos beban y bailen!
¡En otro tiempo, os lo prometo,
bailábamos con mayor valentía!
bailábamos etc.
CORO
¡Que continúe la fiesta!
¡Que todos beban y bailen!
¡El placer es pasajero!
¡Terminemos la noche con alegría!
El placer etc.
TEBALDO
¡Él se escapa! ¿Quién quiere seguirlo?
¡Yo le arrojo mi guante!
CAPULETO
¡Y yo, no quiero escándalos! ¿Entiendes?
¡Deja en paz a ese joven!
¡Me complace ignorar su nombre!
¡Abstente de dar un paso!
¡Vamos! ¡Jóvenes!
¡Vamos! ¡Bellas damas!
¡A los más diligentes
estos ojos llenos de fuego!
¡Desdén! ¡Desdeñar a los censores,
que gruñen sin cesar!
¡Agasajemos a la juventud,
y dejemos sitio a los bailarines!
CORO
¡Desdén! ¡Desdeñar a los bebedores
que temen a la embriaguez!
¡Agasajemos a la juventud,
y dejemos sitio a los bailarines!
(Mercucho arrastra a Romeo;
los siguen Benvolio y sus amigos)
OUVERTURE - PROLOGUE