Refinando nuestros sentidos...

                                   LA TRAVIATA

 

En 1844, Alejandro Dumas (hijo) conoció a Marie Duplessis, una joven cortesana que inspiraría su novela romántica "La dama de las camelias" (1848). Adaptada como obra teatral, alcanzó tal éxito que animó a Dumas a proseguir con su carrera de dramaturgo. Se tituló, en inglés "Camille" y constituyó la base para la ópera de Verdi (1853). En ésta, como en la mayoría de sus obras teatrales, cargadas de enseñanzas morales, denuncia los prejuicios sociales de la época y aboga por los derechos de la mujer y los niños.

La Traviata, con libreto de Francesco María Piave (basado en “La dama de las camelias”) y música de Verdi, fué estrenada el 6 de marzo de 1853 en el teatro La Fenice de Venecia, y fue un fracaso absoluto. Un año después, Verdi volvió a la ciudad con la misma obra, pero la repuso en otro teatro, el San Benedetto, y ahí es donde llegó el verdadero triunfo de esta ópera emblemática.

Con el correr de los años y de las décadas, la trágica historia de la cortesana Violeta Valéry se convertiría en una de las óperas más populares y aclamadas de todos los tiempos.

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TEXTO DE LA TRAVIATA

Personajes

 

VIOLETA VALÉRY ***Cortesana***Soprano

ALFREDO GERMONT***Amante de Violeta***Tenor

GIORGIO GERMONT***Padre de Alfredo***Barítono

FLORA BERVOIX***Amiga de Violeta***Mezzosoprano

MARQUÉS D'OBIGY***Amante de Flora***Bajo

BARÓN DOUPHOL***Protector de Violeta***Barítono

ANNINA***Criada de Violeta***Soprano

Dr. GRENVIL***Médico de Violeta***Bajo

 

(La acción tiene lugar en París a mediados del siglo XIX. El primer acto    tiene lugar en agosto, el segundo en enero y el tercero en febrero.)

RESUMEN DEL PRIMER ACTO

 

Violetta Valery, una famosa cortesana, da una espléndida fiesta en su hogar parisino para celebrar su recuperación luego de una enfermedad. Gastón, un conde, ha llevado consigo a su amigo, el joven noble Alfredo Germont, quien anhelaba hacía un año conocer a Violetta.

Alfredo, para acercarse a Violetta primero le expresa su preocupación por su frágil salud y luego le declara su amor por ella. Violetta lo rechaza pero le da una camelia, diciéndole que regrese cuando la flor se haya marchitado. Luego de que los invitados se retiran, Violetta contempla la posibilidad de una relación real, con amor verdadero, pero finalmente rechaza la idea. Ella necesita libertad para vivir la vida, día y noche, de un placer a otro.

*TEXTO COMPLETO DEL PRIMER ACTO EN ESPAÑOL E ITALIANO.

ACTO PRIMERO

 

Preludio

 

Escena Primera

 

(Salón en la casa de Violeta. Dos

puertas laterales y al fondo, una puerta

que conduce a otro salón. A la izquierda

una chimenea y sobre ella un espejo. En

el medio, una mesa ricamente servida.

Violeta, sentada en un diván, conversa

con el doctor y algunos amigos, mientras

que otros van al encuentro de unos

invitados que llegan. En medio de ellos,

el Barón y Flora del brazo del

Marqués.)

 

CORO I

Os esperábamos más temprano

Llegáis tarde...

 

CORO II

Jugamos a las cartas en casa de Flora

y el tiempo ha pasado volando.

 

VIOLETA

(yendo a su encuentro)

Flora, amigos, que el resto de la noche

se llene de felicidad.

Con buen vino la fiesta es más alegre...

 

FLORA, EL MARQUÉS

Y vos, ¿podéis estar alegre?

 

VIOLETA

Lo intento.

Me he entregado a los placeres.

Es el mejor remedio a mis desdichas.

 

TODOS

Si, la vida se multiplica con el placer.

 

Escena Segunda

 

(El Vizconde Gastón de Letorières entra

con Alfredo Germont. Unos criados

están ocupados atendiendo la mesa.)

 

GASTÓN

(entrando con Alfredo)

Señora, le presento a Alfredo Germont

un gran admirador suyo;

hay pocos amigos como él.

 

VIOLETA

(Violeta da la mano a Alfredo quién

se la besa)

Gracias, querido Vizconde,

por este regalo.

 

EL MARQUÉS

¡Querido Alfredo!

 

ALFREDO

Marqués...

 

(se estrechan la mano)

 

GASTÓN

(a Alfredo)

Ya te lo había dicho:

aquí la amistad se junta con el placer.

 

(Durante este tiempo, los criados han

acabado de preparar la mesa.)

 

VIOLETA

(a los criados)

¿Está todo preparado?

 

(Un criado afirma con la cabeza.)

 

Amigos míos sentaos:

En la mesa los corazones están alegres.

 

TODOS

Tienes razón...el vino

aleja nuestras inquietudes más ocultas.

 

(al sentarse Violeta queda entre Alfredo

y Gastón; enfrente de ella Flora entre el

Barón y el Marqués: los otros ocupan

sus asientos en la mesa. Un instante de

silencio, durante el cual se sirve a los

convidados. Violeta y Gastón hablan

entre ellos en voz baja.)

 

GASTÓN

(a Violeta en voz baja)

Alfredo piensa siempre en vos.

 

VIOLETA

¿Estáis de broma?

 

GASTÓN

Cuando estabas enferma,

el venía a diario para tener noticias.

 

VIOLETA

Basta,

yo no soy nada para él.

 

GASTÓN

Yo no la engaño

 

VIOLETA

(a Alfredo)

¿Entonces, es verdad? Pero, ¿por qué?

No lo entiendo.

 

ALFREDO

(suspirando)

Sí, es verdad.

 

VIOLETA

(a Alfredo)

Os lo agradezco.

Usted, Barón, no ha hecho lo mismo.

 

EL BARÓN

Yo solo os conozco desde hace un año.

 

VIOLETA

Y él, solo desde hace un minuto.

 

FLORA

(al Barón en voz baja)

Haríais mejor guardando silencio.

 

EL BARÓN

(a Flora en voz baja)

No me gusta ese muchacho.

 

FLORA

¿Por qué?. A mí al contrario.

Me parece muy simpático.

 

GASTÓN

(a Alfredo)

Y tú, ¿no tienes nada que decir?

 

EL MARQUÉS

(a Violeta)

A vos le corresponde hacerle hablar.

 

VIOLETA

(sirve vino a Alfredo)

Seré Hebe, la que escancia las bebidas.

 

ALFREDO

(con galantería)

Y como ella. espero que inmortal.

 

TODOS

¡Bebamos!

 

GASTÓN

Y bien Barón,

¿no brindareis en este dulce momento?

 

(El Barón hace signos de negación)

 

Lo hará usted.

 

(indicando a Alfredo)

 

TODOS

Sí, sí, un brindis.

 

ALFREDO

Me falta la inspiración.

 

GASTÓN

¿No eres tú un maestro, un poeta?

 

ALFREDO

(a Violeta)

¿Lo desea usted?

 

VIOLETA

Sí.

 

ALFREDO

(Levantándose)

¿Sí?. Lo tengo en mi corazón.

 

EL MARQUÉS

Entonces, oigámoslo.

 

TODOS

Sí, escuchemos al poeta.

 

ALFREDO

Bebamos alegremente de este vaso

resplandeciente de belleza

y que la hora efímera

se embriague de deleite.

Bebamos con el dulce estremecimiento

que el amor despierta

puesto que estos bellos ojos

 

(indicando a Violeta)

 

nos atraviesan el corazón.

Bebamos porque el vino

avivará los besos del amor.

 

TODOS

Bebamos porque el vino

avivará los besos del amor.

 

VIOLETA

(levantándose)

Yo quiero compartir

mi alegría con todos vosotros;

todo en la vida es locura

salvo el placer.

Alegrémonos

el amor es rápido y fugitivo.

Es una flor que nace y muere

y del cual no siempre se puede disfrutar.

Alegrémonos pues una voz encantadora,

ferviente, nos invita.

 

TODOS

¡Alegrémonos!. El vino y los cantos

y las risas embellecen la noche;

y que el nuevo día

nos devolverá al paraíso.

 

VIOLETA

(a Alfredo)

La vida solo es placer.

 

ALFREDO

(a Violeta)

Para aquellos que no conocen el amor.

 

VIOLETA

(a Alfredo)

No hablemos de quien lo ignora

 

ALFREDO

(a Violeta)

Es mi destino.

 

TODOS

¡Alegrémonos!. El vino y los cantos

y las risas embellecen la noche;

y que el nuevo día

nos devolverá al paraíso.

 

(Se oye música de una sala contigua)

 

¿qué es eso?

 

VIOLETA

¿No queréis bailar ahora?

 

TODOS

Buena idea. Aceptamos con placer.

 

VIOLETA

Entonces, salgamos.

 

( se dirigen hacia la puerta del medio,

pero Violeta palidece de repente).

 

¡Oh!

 

TODOS

¿Qué os pasa?

 

VIOLETA

Nada, no es nada.

 

TODOS

¿Por qué os paráis?

 

VIOLETA

Salgamos...

 

(Ella da algunas pasos, pero no

puede más y se sienta.)

 

¡Dios mío!

 

TODOS

¡Otra vez!

 

ALFREDO

¿Os encontráis mal?

 

TODOS

¡Oh cielos! ¿qué pasa?

 

VIOLETA

Estoy temblando;

disculpadme e ir...

 

(señala el otro salón)

 

Yo iré en un momento.

 

TODOS

Como queráis

 

(todos pasan a otra sala menos

Alfredo que permanece dentro)

 

Tercera Escena

 

VIOLETA

(mirándose en un espejo)

¡Estoy pálida!

 

(se da la vuelta y ve a Alfredo.)

 

¿Vos aquí?

 

ALFREDO

¿Os encontráis mejor?

 

VIOLETA

Me siento mejor.

 

ALFREDO

Os vais a matar

por vivir de esta forma...

Es necesario que cuidéis de vos misma.

 

VIOLETA

¿Y cómo podría hacerlo?

 

ALFREDO

Si estás junto a mí,

yo seré el guardián

de vuestra tranquilidad.

 

VIOLETA

¿Qué dices?

Nadie cuidará de mí.

 

ALFREDO

(con ardor)

Es que nadie os ama en el mundo.

 

VIOLETA

¿Nadie?

 

ALFREDO

Nadie, salvo yo.

 

VIOLETA

(riendo)

Es verdad,

yo ya he olvidado un gran amor.

 

ALFREDO

¿Os reís?...¿no tenéis corazón?

 

VIOLETA

¿Un corazón?. Sí, tal vez.

¿Por qué me lo preguntáis?

 

ALFREDO

¡Ah!, si así es,

no podéis reíros de mí.

 

VIOLETA

¿Habláis en serio?

 

ALFREDO

No os engaño.

 

VIOLETA

¿Me amáis desde hace mucho?

 

ALFREDO

Desde hace un año.

Un día feliz, ligera

pasasteis junto a mí,

y desde ese día,

yo he amado sin el saber

de este amor que es la inspiración

del universo entero,

misterioso y noble,

cruz y delicia para el corazón.

 

VIOLETA

¡Ah! Si es verdad iros...

Solo puedo ofreceros una amistad pura

yo no sé amar y no puedo aceptar

su heroico amor.

Soy franca y sincera;

debéis buscaros otra.

Para entonces,

no os será difícil olvidarme.

 

GASTÓN

(aparece por la puerta del centro)

¿Y bien? ¿Qué diablos hacéis?

 

VIOLETA

Bromeábamos...

 

GASTÓN

¡Bien, está bien! Continuad...

 

(se marcha)

 

VIOLETA

(A Alfredo)

No más amor, entonces...

¿De acuerdo?

 

ALFREDO

Os obedezco... Me marcho...

 

(hace ademán de irse)

 

VIOLETA

(ella retira una flor de su corpiño)

Sí, así es.

Coged esta flor.

 

ALFREDO

¿Por qué?

 

VIOLETA

Vos me la devolveréis.

 

ALFREDO

(volviendo)

¿Cuándo?

 

VIOLETA

Cuando esté marchita.

 

ALFREDO

Mañana, entonces.

 

VIOLETA

Bien, mañana.

 

ALFREDO

(acepta alegre la flor)

Soy dichoso.

 

VIOLETA

¿Pensáis todavía en amarme?

 

ALFREDO

(alejándose)

¡Oh! ¡Cuánto os amo!

 

VIOLETA

¿Os reís?

 

ALFREDO

(volviéndose y besándole la mano)

Me voy.

 

VIOLETA

Adiós.

 

ALFREDO

No deseo nada más.

 

(sale)

 

Escena Cuarta

 

(Violeta y todos los demás vuelven

de la sala acalorados por el baile).

 

TODOS

El día aparece en el cielo

y debemos partir;

gracias, encantadora dama,

por una fiesta tan alegre.

Toda la ciudad está en fiestas.

Es la época de la diversión y la fiesta;

debemos reposar ahora para reponer

fuerzas en vista a otras noches de fiesta.

 

(Ellos salen por la derecha)

 

Escena Quinta

 

VIOLETA

(sola)

¡Extrañas!...

¡Extrañas!...

¡Esas palabras

queman mi corazón!

Un amor verdadero

¿será una tragedia para mí?

¿Qué vas a decir tú?

Oh, turbada alma mía.

Ningún hombre ha encendido

mi amor...

¡Oh, júbilo

que nunca he conocido!.

¡Amar, ser amada!

Esta alegría,

¿puedo desdeñarla

por los estériles

sinsentidos de mi vida?

¡Ah!

Puede ser este aquel

que mi alma

sola en el tumulto

en secreto

imaginaba amar.

Aquel que vigilante

viene cerca de mí, enferma

y enciende una fiebre nueva

despertándome al amor.

A ese amor

que es la inspiración

del universo entero,

misterioso y noble

cruz y delicia

para el corazón.

 

(permanece concentrada un instante)

 

¡Locuras!. Esto es un vano delirio.

Pobre mujer sola,

abandonada

en este desierto poblado

llamado París.

¿Qué puedo esperar todavía?.

¿Qué hacer?.

¡Vivir en los torbellinos

de la voluptuosidad, y morir de placer!.

¡Vivir!. ¡Vivir!. ¡Ah!.

Sí, debo, siempre libre

gozar de fiesta en fiesta.

Quiero que mi vida pase siempre

por los caminos del placer.

Que el día nazca o muera,

debo vivir siempre en los lugares

de placer buscando nuevas alegrías.

 

ALFREDO

(fuera, bajo el balcón)

El amor es la inspiración...

 

VIOLETA

¡Oh!

 

ALFREDO

...del universo entero...

 

VIOLETA

¡El amor!

 

ALFREDO

Misterioso y noble,

cruz y delicia para el corazón.

 

ATTO PRIMO

 

Preludio

 

Scena Prima

 

(Salotto in casa di Violetta. Nel fondo è

la porta che mette ad altra sala; ve ne

sono altre due laterali; a sinistra, un

caminetto con sopra uno specchio. Nel

mezzo è una tavola riccamente

imbandita. Violetta, seduta sopra un

divano, sta discorrendo col Dottore e

con alcuni amici, mentre altri vanno ad

incontrare quelli che sopraggiungono,

tra i quali sono il Barone e Flora al

braccio del Marchese.)

 

CORO I

Dell'invito trascorsa è già' l'ora

Voi tardaste...

 

CORO II

Giocammo da Flora.

E giocando quell'ore volar.

 

VIOLETTA

(andando loro incontro)

Flora, amici, la notte che resta

D'altre gioie qui fate brillar

Fra le tazze è più viva la festa...

 

FLORA E MARCHESE

E goder voi potrete?

 

VIOLETTA

Lo voglio;

Al piacere m'affido, ed io soglio

Col tal farmaco i mali sopir.

 

TUTTI

, la vita s'addoppia al gioir

 

Scena Seconda

 

(Detti, il Visconte Gastone de Letorieres,

Alfredo Germont. Servi affacendati

intorno alla mensa.)

 

GASTONE

(entrando con Alfredo)

In Alfredo Germont, o signora,

Ecco un altro che molto vi onora;

Pochi amici a lui simili sono.

 

VIOLETTA

( la mano ad Alfredo, che

gliela bacia.)

Mio Visconte,

merce' di tal dono.

 

MARCHESE

Caro Alfredo

 

ALFREDO

Marchese

 

(Si stringono la mano.)

 

GASTONE

(ad Alfredo)

T'ho detto:

L'amistà qui s'intreccia al diletto.

 

(i servi frattanto avranno imbandito

le vivande.)

 

VIOLETTA

(ai servi)

Pronto è il tutto?

 

(Un servo accenna di .)

 

Miei cari sedete:

È al convito che s'apre ogni cor.

 

TUTTI

Ben diceste le cure segrete

Fuga sempre l'amico licor.

 

(Siedono in modo che Violetta resti tra

Alfredo e Gastone, di fronte vi sarà

Flora, tra il Marchese ed il Barone, gli

altri siedono a piacere. V'ha un

momento di silenzio; frattanto passano

i piatti, e Violetta e Gastone parlano

sottovoce tra loro, poi:)

 

GASTONE

(piano, a Violetta)

Sempre Alfredo a voi pensa.

 

VIOLETTA

Scherzate?

 

GASTONE

Egra foste, e ogni con affanno

Qui volò, di voi chiese.

 

VIOLETTA

Cessate.

Nulla son io per lui.

 

GASTONE

Non v'inganno.

 

VIOLETTA

(ad Alfredo)

Vero è dunque? onde è ciò?

Nol comprendo.

 

ALFREDO

(sospirando)

Si, egli è ver.

 

VIOLETTA

(ad Alfredo)

Le mie grazie vi rendo.

Voi Barone, feste altrettanto

 

BARONE

Vi conosco da un anno soltanto.

 

VIOLETTA

Ed ei solo da qualche minuto.

 

FLORA

(piano al Barone)

Meglio fora se aveste taciuto.

 

BARONE

(piano a Flora)

Mi è increscioso quel giovin

 

FLORA

Perchè?